sábado, 18 de febrero de 2012

LITERATURA INDIE EN LA FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO DEL PALACIO DE MINERÍA


Literatura Indie*

Literatura Indie* estará presente en la XXXIII Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, en México DF, desde el 22 de febrero al 4 de marzo, en el salón del Estado de Guanajuato que se sitúa en la planta alta del edificio.

Pablo Paniagua presentará, el viernes 2 de marzo, a las 19:00 horas, la línea editorial de Literatura Indie*, en el auditorio del salón del Estado de Guanajuato.

Dirección: Tacuba núm. 5, Centro Histórico. C.P. 06000, México, D.F. Metro Bellas Artes.

Sean bienvenidos.

http://feria.mineria.unam.mx/



martes, 24 de noviembre de 2009

LITERATURA Y CRISIS MUNDIAL

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Hoy, sin lugar a dudas, en la literatura y en el sector editorial se ve el reflejo de la crisis mundial que estamos viviendo, y me refiero al vacío de pensamiento y de actitud que los domina. La mayoría de los escritores, en su connivencia, han perdido la capacidad de ejercer la crítica ante los males de este mundo, los problemas y el fracaso que enfrenta, y más parecen espectadores complacientes de una Humanidad que camina hacia la distopía. La industria editorial, en su generalidad, se ha basado en promover la literatura fácil, aquella que es una manifestación más de la banalidad ensalzada por la sociedad de consumo, para hacer un trasvase de la cultura del pensamiento hacia la cultura del entretenimiento. Ciertos editores ya no ven la literatura como una necesidad o bien cultural, sino como un negocio que sólo busca un beneficio rápido en detrimento de la calidad. Ya todo se vale para pisotear el arte, por medio de una simulación de algo que cada vez está más lejano de lo que se pretende. Hoy lo único que importa es vender, a costa de lo que sea, como si los libros fueran hamburguesas de McDonald´s. Eso es el éxito para ellos.

Ahora que la Humanidad se hunde, los escritores, parece ser, han de escribir contenidos superficiales para hacerle el juego a la misma civilización fracasada que se sustenta en la avaricia y en la especulación, en el sometimiento de los más humildes. El vacío de pensamiento, la alienación, la democratización de la ignorancia, es lo que nos proponen, y transmitir a los lectores dicha vaguedad. El hombre ha de buscar lo rápido, lo fácil, la literatura poco exigente, para dejar de aspirar a superarse en su intelecto y estar predispuesto en aceptar cualquier manipulación. ¿Eso es estar de acorde a los tiempos? ¿Buscar y promover la mediocridad en la especie humana? ¿Valerse de ella?

Los escritores, hoy más que nunca, han de rebelarse contra el autismo intelectual que promueve y nos propone una parte de la industria editorial, contra la banalidad de la sociedad de consumo y contra la alienación de un poder que nos conduce hacia el abismo. Hay que estar ciegos para no ver hacia dónde camina la Humanidad, permanecer con la boca cerrada y ser cómplice de todo un mecanismo que degrada al individuo. El poder del dinero es lo único que les importa, en un sistema económico mundial que se derrumba por efecto de su propia avaricia. La Humanidad camina hacia la distopía y los intelectuales, entre los que se cuentan los escritores, no dicen nada como si estuvieran fuera de su tiempo. Ésa es la verdadera derrota de la literatura.


LA DERROTA DE LA LITERATURA

Las novelas de caballerías regresaron con fuerza al panorama literario, cuando parecía que con el Quijote se iniciaba un camino definitivo. Alonso Quijano ha de salir de nuevo a los caminos, pero esta vez disfrazado de mono y con una pulga como escudero, cuando son otros los tiempos y otros los lugares por donde cabalga ahora sin rocín. Su musa, el motivo de su locura y su búsqueda, sigue siendo Dulcinea, la coartada para que el escritor se vaya directo a través de la literatura, a través del arte. Si Miguel de Cervantes arremetía contra todo un género narrativo en predominio, yo, el que está detrás del mono, hago lo mismo ahora con todos mis actos y afirmaciones. En realidad soy una mezcla Cervantes y Marcel Duchamp, un provocador en pos de la esencia artística, un chango que salta por la jungla cibernética con ese grito de Tarzán que suena como si fuera aullido de lobo, Aullido como el de Allen Ginsberg, pero anunciando a otra generación el final de los tiempos.

Hoy, que vivimos caminando directo hacia la distopía, casi ningún escritor es capaz de estar en su tiempo, de enfrentar esa distancia entre el presente y el futuro, para conformarse con asimilar y narrar exclusivamente lo banal; ahí está la verdadera derrota de la literatura. Y ya no son las actuales novelas de caballerías, de un historicismo suplantador para lograr mejores ventas, lo es todo, una narrativa vacía de contenidos que no viene diciendo, salvo excepciones, nada nuevo, que no sobrepasa ese costumbrismo galdosiano: la misma novela escribiéndose una y otra vez es la novela española del siglo XX. ¿Serán capaces los autores españoles de escribir algo distinto en este siglo? ¿Y qué harán los autores hispanoamericanos? “La novela, ahora más que nunca, ha de indagar en los problemas esenciales del hombre, en su tiempo y en lo que se avizora en el horizonte y más allá de él.”

El mono arremete contra los gigantes del mundo editorial, que son esos molinos de viento, mientras la literatura se ahoga en un pozo profundo. Nadie hace nada y todos se miran al ombligo, no hay una ruptura… porque la misma crisis de la Humanidad se ve reflejada en todas sus manifestaciones, cuando ni siquiera los que deberían alzar su grito, a través de la palabra, lo hacen.

(Este Quijote-mono, que ya no utiliza lanza, acaba de arrojar un cóctel molotov).


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Derechos Reservados - Copyright © Pablo Paniagua



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viernes, 4 de septiembre de 2009

¿QUÉ ES LA LITERATURA INDIE?

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El concepto “indie” se aplica a toda manifestación artística que se genera y produce de forma independiente y por fuera de las modas establecidas por el mercantilismo, y en lo que respecta a la literatura se refiere a los libros publicados por fuera de la corriente principal o al margen de la industria editorial, y que, además, de alguna manera en ellos se aborda o hace notar el desencanto del hombre ante la Época Supermoderna”.

En Argentina, Chile y México, principalmente, algunos autores publican su obra de manera personal, gracias a las facilidades que ofrecen las nuevas tecnologías de impresión. Está claro que las adversidades económicas de los países donde este tipo de publicaciones están surgiendo, agudiza la inventiva de los escritores para propiciar dicha vía y ganar la partida, de inicio, a escritores de otras latitudes, como los españoles, que se acostumbraron a la estabilidad de un sistema social aburguesado.

Estos nuevos escritores independientes asumen el riesgo que supone la aventura de publicar por cuenta propia, para vender sus libros por las calles, plazas, cafés y bares de su ciudad, y despreciar editoriales tipo “Bubok.com” o “Lulu.com”, que no son nada más que un directorio donde los autores y su obra quedan perdidos en el anonimato. El escritor independiente, al menos, tiene un libro entre las manos: es algo real, un producto cien por ciento genuino: escrito, diseñado, publicado y vendido por su autor. Ahí, en ese libro, está la impronta del artista, no es un producto genérico, es el sueño de alguien que apostó su intelecto y sus energías para sacar adelante un proyecto de vida: la permanencia por medio de la palabra.

Pero esta “palabra” no debe caer en el discurso condescendiente y vacío, porque la “literatura indie” va más allá de ver una obra impresa. Es la visión alternativa de un nuevo escritor que, sabiéndose inmerso en una época de decadencia social, la del consumismo y la adoración desmedida del Becerro de Oro, de una Humanidad que camina hacia la distopía, no duda en tratar, ya sea de manera directa o sugerida, todo aquello que determina el fracaso de nuestra civilización, el absurdo y sus contradicciones (y ahora Franz Kafka se me aparece como un visionario, y también Roberto Bolaño con estas palabras: “Soñé que la Tierra se acababa. Y que el único ser humano que contemplaba el final era Franz Kafka. En el cielo los Titanes luchaban a muerte. Desde un asiento de hierro forjado del parque de Nueva York, Kafka veía arder el mundo”).

El escritor indie ha de enfrentar de manera crítica la inercia de una Humanidad abocada en el fracaso, y rechazar, con inteligencia, cualquier atisbo de banalidad. Es recuperar la palabra asociada a la idea, el discurso que profundiza en ella, para buscar el fondo que permanece en toda obra que aspira a la inmortalidad. No basta, como pretende Juan Marsé, con contar una historia de manera creíble y quedarse en la mera fachada, en el contenido, porque el intelecto ha de estar al servicio de ese conjunto de ideas que se deben desarrollar. El escritor indie no rechaza ser un intelectual, porque de otra forma abandonaría esa visión crítica tan necesaria para analizar el mundo que le rodea, para encontrar las claves que darán solidez y consistencia a su trabajo. Ya son muchos, demasiados, los escritores que se dedican a la literatura del entretenimiento, esa mácula de lo banal que caracteriza nuestra sociedad de consumo, escritores que ven y se conforman con plasmar la realidad del espejismo, de lo ilusorio, sin saber estar en su tiempo para mirar desde afuera de ese mismo tiempo, con la distancia necesaria de una mirada crítica que cuestione el fracaso del hombre ante su propia Historia.

La literatura indie es la palabra en rebeldía, la resistencia del intelecto ante lo banal, la obra de arte frente a la simulación, la irreverencia ante la hipocresía, la voz disconforme y alternativa que se alza en contra del aluvión de literatura consumible que inunda el mercado editorial. La literatura indie es, a fin de cuentas, una apuesta para impedir la muerte de la literatura.


Pablo Paniagua, 7 de julio del 2009.

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Derechos Reservados - Copyright © Pablo Paniagua

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lunes, 29 de junio de 2009

LA REVOLUCIÓN EDITORIAL

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El concepto:
Literatura Indie* es una editorial alternativa e independiente que mira hacia el futuro.

Gracias a las nuevas tecnologías, el proceso editorial poco a poco se está transformando para dar paso a una manera distinta de entender la publicación, promoción y venta del libro. Ahora, por medio de Internet, los lectores pueden acceder a los contenidos literarios de manera directa, y así elegir y comprar las lecturas de su conveniencia sin acudir a una librería. Los escritores, del mismo modo, pueden ir al encuentro de los lectores sin intermediarios, para ofrecer su trabajo y así acortar la distancia entre las partes y establecer una más estrecha relación. También, la aparición del libro electrónico, tipo “Kindle”, que en el futuro se supone será de uso generalizado, viene a modificar, desde otra perspectiva, el formato tradicional del libro. Asimismo, las nuevas tecnologías de impresión permiten la publicación, de manera más o menos sencilla, del libro en formato tradicional y en número de acuerdo a su demanda.

Todo esto, sin duda, viene a modificar una industria editorial que a la fuerza hay que entender desde parámetros inéditos, pues muchos de los lectores del futuro están ahora sentados frente a la pantalla de una computadora, y en el medio cibernético buscarán los libros que quieran leer.

Ante esta situación, de manera gradual, irán perdiendo peso en el negocio editorial los intermediarios que tienen el dominio sobre todo un proceso que al final termina con el libro como producto en una librería. La figura del “editor”, hoy en día tan desprestigiada por la baja calidad de los contenidos que muchos de ellos promueven, irá desapareciendo con el paso de los años, al mismo tiempo que los autores logren vender su trabajo de manera directa. Los lectores inteligentes, por su parte, ya se van dando cuenta de que muchos sellos editoriales no son garantía de calidad, y que los autores, los que no forman parte de un mundo editorial dominado por la banalidad, buscarán la salida de publicar su trabajo de manera independiente, y bajo esta sinergia se establecerá una correspondencia que dará validez a los que decidieron no traicionar sus ideales de honestidad literaria.

Así, bajo esta dinámica, es como nace Literatura Indie*.

Literatura Indie* es una editorial que no sigue los cánones del mercantilismo.

Literatura Indie* no es una representación teatral de algo que dice ser; Literatura Indie* es.

Literatura Indie* es una alternativa frente a la banalidad de la sociedad de consumo y la industria del entretenimiento, porque va en busca de la esencia artística.

Literatura Indie* es una editorial impregnada de futuro.

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